Archivo | octubre, 2014

REFEXIONES SOBRE LA VERDAD

5 Oct

Los seres humanos, como todos los seres vivos de este universo, se encuentran en un determinado y momentáneo estadio o nivel evolutivo. Eso significa, por ejemplo, que existe un nivel o estado superior, al que aún no se accede, pero también uno inferior, el cual ya se ha superado. Esto, que parece muy obvio, posee, sin embargo, una implicancia trascendental que evidentemente no se ha comprendido ni integrado a la experiencia e inteligencia humanas, histórica y masivamente.

Cuando observo y reflexiono sobre el comportamiento humano, en todas sus variadísimas facetas; cuando considero su experiencia y su manera de relacionarse con la realidad, especialmente cuando las personas creen haber alcanzado los mayores niveles de conocimiento, de verdad, de saber, de iluminación, espiritualidad y superioridad en el orden que sea, un doloroso pero también compasivo sentimiento me embarga. Veo científicos, canalizadores, maestros, contactados, académicos, personeros, representantes, figuras mediáticas, religiosos, que aducen ser portadores de una verdad sobresaliente, especial, nueva, superior, y que intentan transmitirla para, en último término, convencer en lo posible a toda la humanidad de su importantísimo conocimiento.

No dudo de la buena intención de la mayoría de ellos. No dudo tampoco que haya realmente una verdad en cada uno de ellos, y que sea altamente beneficiosa para una gran cantidad de gente. No quiero dar nombres, pues creo que todos los seres vivos, sin excepción, estamos sometidos a este orden evolutivo. La paradoja que primero se evidencia de este orden es que –simplificando mucho– la verdad de ayer ya no lo es hoy, y la verdad de mañana no es verdad tampoco hoy. Dicho de otra manera, ¿qué es la verdad de hoy, sino un estado maravilloso pero momentáneo, que se debate entre el intento de superar la verdad de ayer, y el penoso esfuerzo por alcanzar la verdad de mañana? Es verdad que el término hoy, el presente, representa una temporalidad muy relativa, pues en cronología humana puede representar desde el instante puntual y pasajero, hasta, en el otro extremo, toda una Era. El hoy, el presente, desde el punto de visto de la presencia de la verdad, quiere decir simple y solamente el rango de tiempo en que una verdad posee vigencia trascendental. Cuando hablo de verdad trascendental me estoy refiriendo a un estado de realidad en que el yo, el sujeto, el individuo se alinea con un estado de realidad continuo, integrado, y experimenta en su conciencia y mente un poderoso y sincrónico vínculo con todos los planos de realidad que alcanza a integrar en su campo de experiencia un ser humano. Es por ello que cuando una inteligencia humana, un entendimiento, una persona cree haber obtenido un conocimiento, una verdad –como decimos aquí–, lo que ha capturado ante todo es en realidad un espejismo, un estado de representación humana, un producto cognitivo que aunque posea algún grado de validez, rápida y mayormente se desliza hacia el no-ser, hacia la subjetividad mental y colectiva humanas, desajustada del flujo de los planos que trascienden la experiencia mental y que no cesan de modificarse ni un solo instante y sin pausa. La realidad se parece mucho más al flujo del río de Heráclito, en el cual no es posible bañarse dos veces como el mismo. Y por lo tanto la verdad es el río de Heráclito. La mente humana debiera moverse como un pez en este río, y no pretender fijar, clavar hitos como banderillas de verdad en medio del agua. Sería bueno creer esto y aquello, pensar que se sabe esto y aquello, pero sobre todo sería bueno tratar de dejar de creerlo y saberlo cuanto antes. Esto significaría que a cada momento nos estamos encontrando con más y más realidad. Una de las peores reacciones de la gente, de la mayoría de las personas, al saber ajeno, es tratar de reproducirlo, de aprendérselo, de apropiárselo, de colectivizarlo, de ritualizarlo, sobrevalorarlo y autorizarlo. La educación escolar y universitaria es un penoso espectáculo y experiencia de esto. Las culturas, los medios de comunicación, los roles sociales, los modos de ser y comportamientos sicológicos están saturados de esto. Ha llegado la hora de cambiar nuestra experiencia de la verdad, a partir de un cambio radical y fundacional de nuestra propia experiencia y modelo interno y humano. Debemos cambiar nuestros patrones y esquemas sicológicos individuales y colectivos tan profunda, pero también tan totalmente, que esta labor no se irá comprendiendo sino muy de a poco y a través de mucho tiempo, pero se hará… Ahora mismo no hablo tanto para el presente de la humanidad, sino ante todo para su futuro. Quien tenga oídos, que oiga.

Seguiremos intentando avanzar en esto, consecuentes con el movimiento de la verdad que viene del futuro y del pasado hacia nosotros.

AURI

El "Mundo de los Ángeles" es un Mundo luminoso, al mismo tiempo que sorprendente, inimaginable e incomprensible para la consciencia del ser humano, que no hay que razonar demasiado, sólo lo justo. Busca esa razón "dentro" de tu Corazón y encontrarás las verdaderas respuestas.

Café Esotérico

AUTOTRASCENDENCIA SANO EVOLUTIVA